El juez suspende la entrega del menor a su madre belga y escuchará su opinión.
(EFE).- El niño de 11 años que debía ser devuelto a su madre y regresar con ella a Bélgica podrá quedarse con su padre en Ogíjares (Granada) al suspender un juez la entrega por considerar que se vulneraron los derechos del menor al no pedir su opinión al respecto, algo que se hará ahora.
El titular del Juzgado de Primera Instancia 16 de Granada ha tenido en cuenta la petición del letrado del padre, Abelardo Ortiz, que solicitó la suspensión de la entrega dictada por el Tribunal de Apelación de Menores de Amberes basándose en que en el proceso judicial desarrollado en Bélgica no se escuchó al niño, según explicó a Efe el abogado.
El padre de Daniel, Manuel M.S., se mostró "encantado" con la resolución judicial, que evita que tenga que devolver el niño a su madre el próximo lunes, tal como fijó la justicia.
En su auto, al que hoy tuvo acceso Efe, el juez incoa juicio verbal el 6 de marzo para oír a las partes, pide a los equipos psicosociales que "emitan informe en relación con las circunstancias del menor" y solicita que se le practique un reconocimiento médico forense para conocer su capacidad para ser oído "en examen judicial".
El juez considera que "no está justificada" la falta de audiencia al niño ante los tribunales belgas, que arguyeron su edad y que estaba en España para no recabar su opinión sobre su situación y cuáles son sus preferencias sobre su custodia.
Ortiz anunció que ahora propugnará que todo el proceso judicial desarrollado en Bélgica se anule porque "se vulneraron los derechos fundamentales del niño al no oírle", de forma que tenga que "partir de cero".
Por su parte, el letrado de la madre, Plácido Romero, refirió a Efe que adoptará "todas las medidas que la Ley permita" para que el niño regrese con su madre, y defendió que la orden de devolución del tribunal de Amberes "no admite recurso ni trámite alguno".
La nueva decisión judicial ha supuesto una "gran frustración" para la madre, según Romero, aunque ella no tenía previsto acudir a Granada el lunes para recoger a su hijo, de lo que iban a encargarse funcionarios del Ministerio de Justicia belga y el cónsul.
El padre se ha negado en todo momento a que Daniel regrese con su madre porque en Bélgica le diagnosticaron "erróneamente" autismo y retraso mental y estaba bajo tratamiento médico y a punto de entrar en un centro especializado cuando decidió traerlo a Granada, en marzo de 2005.
Los especialistas que le han revisado en Granada han determinado que dicho diagnóstico es "erróneo" y que el pequeño Daniel sólo sufre un "ligero trastorno de hiperactividad", explicó Ortiz.
Por este motivo y aunque tras el divorcio de la pareja en 2001 un Juzgado granadino otorgó la custodia a la madre, que se trasladó entonces a su país natal, el Juzgado de Primera Instancia 3 de Granada otorgó cautelarmente la guardia de Daniel al padre y prohibió su salida de España basándose en la defensa "del interés del menor, su salud mental y su bienestar".
En el proceso judicial seguido en España sí se ha dado audiencia a Daniel, quien entonces expresó su deseo de "seguir viviendo" con su padre, porque con él mantiene "una especial vinculación" y estaba "bien integrado en el colegio", mientras que en Bélgica le consideraban autista y le daban "medicinas". |